Thursday, March 19, 2026

Bajo la Misma Historia: Irlanda, los Pueblos Indígenas y lo que fue arrebatado

 🌊 Bajo la Misma Historia: Irlanda, los Pueblos Indígenas y lo que fue arrebatado

Hay películas que ves… y luego hay historias que se quedan contigo.

The Secret of Roan Inish es una de ellas.

En la superficie, es un cuento de selkies—de una mujer a la que le roban su piel de foca, de un niño perdido en el mar y criado por focas, de la nostalgia, el regreso y el sentido de pertenencia. Pero debajo de todo eso, hay algo mucho más profundo.

Todo comienza con una historia.

Un abuelo recordando a un familiar que fue castigado simplemente por hablar su propio idioma. Obligado a llevar un collar de madera. Humillado. Silenciado.

Ese momento es fácil de pasar por alto—pero lo cambia todo.

Porque de repente, ya no es solo una historia irlandesa.

Se convierte en una historia universal.

En Irlanda, muchas personas fueron castigadas por hablar gaélico. Su idioma—ligado a la tierra, la memoria y la identidad—fue tratado como algo que debía borrarse. Y junto con eso vino el desplazamiento, la hambruna y la pérdida de formas de vida tradicionales.

Y si eso te suena familiar… es porque lo es.

En América del Norte y en muchas partes del mundo, los pueblos indígenas vivieron violencias similares:

  • Niños separados de sus familias
  • Idiomas prohibidos en las escuelas
  • Culturas vistas como algo que debía “corregirse”
  • Tierras arrebatadas, renombradas y explotadas

Diferentes lugares. El mismo patrón.

La selkie deja de ser solo un mito.

Se convierte en un símbolo de lo que ocurre cuando alguien es separado de lo que realmente es.

Le quitan su piel. Le quitan su libertad. Le esconden su identidad.

Y vive una vida que no le pertenece.

Hasta que un día… encuentra su piel nuevamente.

Y se va.

No porque no ame, sino porque algo más profundo la llama de regreso a casa.

Eso es lo que hace que esta historia sea tan poderosa—y tan dolorosa.

Porque para muchas personas, esa “piel” nunca fue devuelta.

Se perdieron idiomas. Se silenciaron historias. Se rompieron o enterraron las conexiones con la tierra.

Y aun así—como el niño criado por focas—también existe la resiliencia.

La memoria sobrevive en lugares inesperados. La cultura encuentra la manera de regresar. Las historias se recuerdan… incluso generaciones después.

Tal vez por eso esta película se queda con nosotros.

No grita.

Susurra.

Y en ese silencio, nos recuerda: Lo que fue arrebatado importa.
Lo que sobrevive importa.
Y lo que elegimos recordar… importa más que nunca.


🌱 Preguntas para reflexionar

  1. ¿Qué significa “hogar” para ti: un lugar, personas o algo más profundo?
  2. ¿Alguna vez te has sentido desconectado/a de una parte de tu identidad?
  3. ¿Por qué crees que el idioma es tan poderoso… y tan atacado?
  4. ¿Qué historias se transmitieron en tu familia y cuáles se perdieron?
  5. ¿Cómo podemos honrar las culturas que fueron silenciadas?
  6. ¿Cómo se ve la resiliencia a través de las generaciones?
  7. ¿Puede algo arrebatado realmente recuperarse?
  8. ¿Qué responsabilidad tenemos de recordar la historia?
  9. ¿Cómo ayuda la narración a sanar la pérdida cultural?
  10. ¿Cuál es tu “piel de foca”—esa parte de ti que te conecta con quien realmente eres?


Bajo el mismo sol: conciencia del UV, memoria y protección creativa

 ☀️ Bajo el mismo sol: conciencia del UV, memoria y protección creativa 🌈

Hay algo en vivir cerca del mar que te enseña rápidamente—el sol aquí no es el mismo sol con el que creciste.

Durante los últimos días en Zipolite y el cercano Puerto Ángel, las advertencias han sido constantes: “Limita la exposición al sol.” Y yo escucho. No por miedo, sino por respeto.

Porque la radiación UV (ultravioleta) es invisible. No la sientes de inmediato. No siempre viene con calor. Pero está ahí—afectando silenciosamente tu piel, tus ojos y tu energía. Y en lugares como la costa de Oaxaca, alcanza niveles extremos, incluso temprano por la mañana.


🌎 Antes y ahora

Pienso en mis años más jóvenes—trabajando en el campo, recogiendo bayas todo el día bajo el sol. En ese entonces no hablábamos del índice UV. No revisábamos aplicaciones ni advertencias. Simplemente vivíamos bajo el sol.

Pero ahora es diferente.

Parte es la geografía—el sol aquí es más directo, más intenso. Parte es la conciencia—entendemos mejor los efectos a largo plazo. Y parte pueden ser cambios en nuestro entorno con el tiempo.

Lo que no ha cambiado es esto:
Aún necesitamos adaptarnos.


☂️ La protección no tiene que ser cara

Perdí un sombrero que tuve por años. ¿Reemplazarlo aquí? Alrededor de 300 pesos. Y me conozco… pierdo sombreros.

Pero recordé algo.

Hace años, en Cancún, viajando con mi hijo/a, compré una sombrilla rosa hermosa con un interior plateado. Me encantaba—no solo porque era bonita, sino porque funcionaba. Daba sombra, comodidad y una sensación de cuidado.

Así que en lugar de comprar algo nuevo, decidí crear algo.


🎨 El proyecto de la sombrilla arcoíris

Tomé una sombrilla negra sencilla y comencé a pintarla.

Colores del arcoíris. Capas de significado. Un poco de memoria entrelazada.

No solo es bonita—es práctica. Una sombrilla da sombra al rostro, los hombros y la parte superior del cuerpo. Va contigo a todas partes. Y cuando la haces tú misma, se convierte en algo más que un objeto.

Se convierte en una declaración:
Podemos adaptarnos con creatividad.


🌿 Vivir con conciencia, no con miedo

Las advertencias de UV no están para asustarnos—están para informarnos.

No necesitamos escondernos del sol. Pero sí necesitamos entenderlo:

  • Incluso temprano en la mañana el UV puede ser fuerte
  • La arena y el agua reflejan la radiación
  • El daño se acumula con el tiempo

Las pequeñas decisiones importan:

  • Caminar en la sombra
  • Cubrirse con ropa ligera
  • Usar herramientas simples como una sombrilla

🌈 La creatividad como protección

Hay algo poderoso en convertir la protección en arte.

En lugar de comprar algo caro, creé algo significativo. Algo que no me importa llevar todos los días. Algo que cuenta una historia.

Y tal vez esa es la verdadera lección.

No solo nos protegemos físicamente—también nos cuidamos emocional, creativa y prácticamente.


💭 Reflexión

¿Qué pequeño cambio creativo puedes hacer en tu vida para apoyar tu bienestar?

¿Qué has adaptado con los años sin darte cuenta?

¿Y cómo podemos seguir viviendo plenamente bajo el sol… mientras respetamos su poder?


🌿 Preguntas de reflexión (opción múltiple)

1. ¿Qué indica principalmente un índice UV alto?
A) Que la temperatura es alta
B) Que el sol se siente caliente
C) Que el nivel de radiación ultravioleta es fuerte
D) Que el día estará despejado

2. ¿Por qué la exposición UV suele ser más fuerte en lugares como Zipolite?
A) El aire es más húmedo
B) El sol es más directo en latitudes bajas
C) Hay más turistas
D) Los días son más largos

3. ¿Por qué el UV puede ser peligroso incluso por la mañana?
A) El aire es más fresco
B) El sol sale más rápido
C) La radiación UV ya puede ser alta temprano
D) El océano se calienta rápidamente

4. ¿Qué superficies aumentan la exposición al reflejar radiación?
A) Pasto y árboles
B) Arena y agua
C) Solo asfalto
D) Solo edificios

5. ¿Cuál es un riesgo a largo plazo de la exposición repetida al sol?
A) Mejor vista
B) Sensibilidad al frío
C) Problemas oculares como cataratas
D) Crecimiento más rápido del cabello

6. ¿Qué representa la sombrilla en esta historia?
A) Un accesorio de moda
B) Un reemplazo del protector solar
C) Una forma creativa y práctica de protección
D) Solo un recuerdo de viaje

7. ¿Por qué alguien puede subestimar su exposición al sol?
A) No siente calor o quemadura inmediata
B) El cielo está muy brillante
C) Hay viento fuerte
D) Lleva sandalias

8. ¿Qué enseñanza deja pintar la sombrilla?
A) Es mejor comprar cosas caras
B) La creatividad puede ser autocuidado y protección
C) Solo los profesionales deben pintar
D) El color no importa

9. ¿Qué muestra la interacción con el hombre en traje de baño?
A) Que todos están de acuerdo sobre la protección solar
B) Que algunas personas creen estar protegidas sin comprender completamente el riesgo UV
C) Que los turistas evitan el sol
D) Que el protector solar siempre es suficiente

10. ¿Qué mensaje general transmite el texto?
A) Evitar completamente el aire libre
B) Seguir reglas estrictas de vestimenta
C) Vivir plenamente respetando fuerzas naturales como el sol
D) Viajar solo a lugares fríos


☀️ Un momento de conciencia

El otro día vi a un hombre caminando con solo un traje de baño. Su piel brillaba—no sabía si era protector solar o aceite.

Le pregunté si hablaba inglés. Sí hablaba.

Le mencioné la advertencia de UV, con suavidad, solo compartiendo información. Me dijo que llevaba algo—algún tipo de protección.

Y tal vez era cierto.

Pero ese momento se quedó conmigo.

Porque a veces creemos que estamos protegidos… pero no entendemos completamente a qué nos enfrentamos. El UV no siempre es visible. No siempre se siente peligroso en el momento. Y ahí es donde la conciencia importa.


👁️ Observando lo que nos rodea

Algo más que he notado aquí—muchas mujeres tienen condiciones visibles en los ojos, incluyendo lo que parecen ser cataratas.

Las cataratas pueden desarrollarse con el tiempo, y uno de los factores es la exposición prolongada al sol sin protección adecuada.

No es algo de lo que se hable mucho.

Pero es parte de un panorama más amplio:
El sol no solo afecta la piel—también afecta la vista, la salud a largo plazo y la calidad de vida.


🌿 Reflexión final

La conciencia no se trata de juzgar a los demás.

Se trata de observar, aprender y hacer pequeños cambios donde podamos.

Una conversación.
Un poco de sombra.
Una sombrilla pintada.

Son cosas simples—pero suman.

Saturday, March 14, 2026

Birdsong from a Hammock in Zipolite 🌿

 Birdsong from a Hammock in Zipolite 🌿🦜

Sometimes the best travel experiences aren’t big adventures.

Sometimes they are the quiet moments when you stop doing… and just listen.

The last few mornings here in Zipolite I’ve been lying in my hammock, half awake, when suddenly I hear it…

Gobble… gobble… gobble. 🦃

Yes, someone nearby has a turkey. I’ve been hearing it for days now, and every time it makes me laugh. Honestly, I will take turkey noises over ambulance sirens any day.

And the turkey isn’t alone.

The mornings here come with a whole orchestra of birds.

First, of course, the roosters. Roosters in Mexico believe it is their sacred duty to announce the sunrise to the entire universe. Sometimes they even start long before the sun gets the message. 🐓🌅

Then there are the loud jungle birds that sound like they are having a dramatic conversation in the treetops. I’m pretty sure these are the Plain Chachalaca, which locals often pronounce something like chacalaca. Their calls echo through the trees like laughter and excitement all at once. 🌳

But the birds that truly run the neighborhood are the ZANATES — the brilliant, shiny black birds officially known as the Great-tailed Grackle. 🖤✨

Zanates are everywhere.

They strut across roads like they own the place.
They perch on rooftops like watchful supervisors.
They whistle, chirp, chatter, and sometimes sound like tiny robots or squeaky gates.

Honestly, I’m convinced the zanates are running the local government meetings. 😄

Every once in a while, a flash of bright yellow appears in the trees. That could be the beautiful Altamira Oriole, glowing like a piece of sunshine with black wings and a lovely, musical call. 💛

And the other day I had a magical moment.

I was painting quietly when I suddenly felt like something was watching me. When I stood up, one bird flew from the tree… then another… then another… then another.

Four of them.

They were White-throated Magpie-Jay, elegant birds with long tails and striking crests, like tiny tropical royalty. Seeing one is special, but seeing a whole little group felt like a small blessing from the forest. 🪶

It made me think about something.

Zipolite is famous for its beach, its sunsets, and its wonderfully relaxed spirit. But what many visitors might not realize is that the surrounding hills, gardens, and trees are full of incredible birdlife.

This part of the Oaxaca coast could easily attract nature lovers and bird enthusiasts from around the world. The key would simply be exploring the lush hills, quiet gardens, and jungle paths just beyond the beach. 🌿

For now, though, I’m perfectly happy right here in my hammock.

Turkey gobbling. 🦃
Roosters announcing the sunrise. 🐓
Chachalacas calling from the jungle. 🌳
And the ever-present ZANATES holding their daily neighborhood meetings. 🖤

Sometimes travel isn’t about going somewhere.

Sometimes it’s about listening to where you already are. 🌿


Thursday, March 5, 2026

Finding a place where you can breathe again

 Two Full Moons in Paradise

When I arrived in Zipolite this year, I fell in love all over again.

I didn’t want to hear the bad stories people sometimes tell about beach towns. I only wanted to hear the good ones — about the waves, the sunsets, the slow rhythm of the days, and the feeling that somehow life becomes simpler beside the ocean.

And for a while, that’s exactly how it felt.

But paradise, like everywhere else in the world, has its yin and yang.

Beach towns are full of travelers passing through. Some arrive to celebrate life, others arrive because they are trying to escape something difficult. Sometimes people come here to heal.

This year I noticed how many stories quietly exist behind the scenes in a small place like this.

There was a neighbour who became very ill. Others stepped up to help when they could. It reminded me how fragile life can be and how communities often form in unexpected ways when someone needs support.

There have been big waves rolling in lately, shaking the shore and filling the air with that powerful ocean sound that makes you feel very small and very alive at the same time.

And then there were the full moons.

Two of them during my stay.

Anyone who spends time near the ocean knows that full moons seem to stir something in people. Sleep becomes lighter, emotions rise to the surface, and truths sometimes appear that were quietly hiding before.

I’ve stayed in this little place many times over the years. Each visit carries different memories.

One year I was here with my teenager.
Another year I spent hiding behind a curtain during the early days of COVID, afraid of getting sick before flying home.
Another time the place was filled with late-night partiers while I worried about work back in Canada.

Life stories pass through places like this the same way waves pass through the bay.

Some visitors celebrate.
Some struggle.
Some are searching for something they can’t quite name.

This year, for me, Zipolite was still paradise — but a more honest version of paradise.

Not perfect.

Just real.

And maybe that’s what makes it beautiful.

Because sometimes escaping to the ocean isn’t about finding a flawless place.

Sometimes it’s simply about finding a place where you can breathe again.